Mi Relación con los Fármacos

A mitad de la Carrera comencé a estudiar Farmacología, exactamente a nivel del 3er año y desde ese momento nunca dejé de verla, adoraba la farmacología me ayudaba también a entender los procesos químicos y compensatorios del cuerpo, amaba el conocimiento que aporta el estudio de los fármacos, es la manera en la que un médico se siente empoderado y poderoso, no es raro pensar entonces que un médico sienta el ego tan herido cuando se ataca o se critica el uso de un fármaco, para tal y cual patología de la cual no es un uso frecuente o conocido por ellos. Cuando se ataca la farmacología y sus usos, muchas veces es tomado de forma personal por los profesionales. Aunque es conocido que muchos de estos fármacos eran inicialmente usados en enfermedades en las cuales hoy en dia ya ni siquiera cuentan como primera opción, ni siquiera se maneja entre las opciones, son la primera opción de otra patología o ninguna de las anteriores. La historia de la Farmacología es rica y excitante plagada de descubrimientos accidentales, por citar algunos casos conocidos entre muchos, es el médico Alexander Fleming fue un médico y científico británico famoso por ser el descubridor de la penicilina quien al observar de forma casual sus efectos antibióticos sobre un cultivo bacteriano fue obtenida a partir de hongos, otro hecho conocido, El uso del sildenafil usado principalmente para angina de pecho y usados por mucho médicos para combatir la hipertensión pulmonar, actualmente es comercializado para la disfunción eréctil, de igual forma el Ritalin un medicamento que sirve para tratar el síndrome de Hiperactividad y falta de atención. Era principalmente diseñado para tratar la depresión en adultos. Y uno de los casos más desastrosos de la historia de la farmacología, el uso de la Talidomida un fármaco desarrollado para la hiperemesis gravídica, que causó miles de deformaciones congénitas.

Malformaciones ocasionadas por el uso de Talidomida

Por ser un apasionado de la historia de la farmacología, no solo me interesaba por los fármacos sintéticos sino en aquellas civilizaciones antiguas como la egipcia, griega, romana o china que usaban pociones, métodos herbarios, electromagnéticos, dietéticos, entre otros para curar. Con el tiempo toda esa curiosidad por la medicina antigua fue mermando, apaciguada por la farmacología aplicada en el día día.

El sistema hospitalario y los extenuantes turnos de un médico, apenas permite conocer e indagar más sobre otras opciones terapéuticas alternativas. Convirtiendo a los médicos en fieles servidores de las farmacéuticas. No critico ni juzgo, puedo decir con mucho orgullo que salve muchas personas con el uso de fármacos, pero siempre senti que habian esferas que no eran bien cubiertas y aunque el paciente saliera recuperado en aquellos ingresos de emergencia. Estaban continuamente condenados a usar fármacos de mantenimiento (Eran los llamados pacientes recurrentes del servicio). Que en algunas ocasiones eran re-ingresados en varias oportunidades.

No lo sabía, pero sentía que algo no estaba del todo bien ?

“Hace Falta un poco de caos para conseguir el orden”

Me vi atrapado en un mundo de enfermedad recurrente y de felicidades efímeras, pero fueron las mismas causas del destino que me encaminaron hacia la salud y me alejaron de la enfermedad. Una declive económica y social de mi país que me despego de la esfera hospitalaria y una pandemia que ha revelado todas las carencias del sistema sanitario actual. Ya esto es harina de otro costal.

Mi relación con los fármacos nos es mala del todo, pero ahora parto de algunos aforismos famoso; uno de ellos es Isaac Judaeus (832-932), fíjese usted que este personaje de la edad media vivió 100 años partiendo de los siguientes principios:

  1. “la mayor parte de las enfermedades curan sin ayuda del médico, gracias a la acción de la naturaleza”
  2. “Si puedes curar al paciente valiendote de una dieta, no recurras a los medicamentos”
  3. “No confíes en las panacea, porque casi siempre son fruto de la ignorancia y de la superstición”
  4. “Debes Procurar que el paciente tenga fe en su curación incluso aunque no estés seguro de ella, porque así favoreces la fuerza sanadora de la Naturaleza”

Mi consejo es que si algun dia te encuentras perdido no hagas una critica y te preguntes porque ? haz una reverencia y pregunta para que? porque aunque no consigas respuesta en su momento. Hay un propósito para cada uno de nosotros.

Te comparto el mío, Gracias por leerme, Fuerza y fe para aquellos que luchan, sufren y aun asi no se dan por vencidos, también a todos aquellos profesionales de la salud que cuidan de sus enfermos y asumen con ello la mayor de las responsabilidades, preservar y cuidar la vida.

Bienvenidos a Medintegrate

Creador de estados Saludables

Hola bienvenidos a mi blog, medintegrate.vip soy el doctor Alfonso Pozzo conocido en Instagram y Twitter como @docpozzo. Es un placer que te tomes un tiempo para leerme y poder  contarte mi historia, quizás puedas sentirte un poco identificado.

Soy Venezolano residente en Portugal, me gradué en la Universidad Experimental Rómulo Gallegos en el año 2010 en la X promoción de Médicos Cirujanos. Como todos los estudiantes de Medicina soñaba con salvar al mundo y cambiar la humanidad. Si, era mucho pedir, quizás solo me bastaba con hacer el bien haciendo lo que amo.

Disfrute de los privilegios de la medicina tradicional o alópata en medio de una declive económica que por ahí en el 2014 comenzó azotar mi país. Era solo un médico más, luchando y trabajando por salir adelante en medio de la gran depresión social y económica Venezolana. Cumplí con mis deberes de hacer 1 año de rural y posteriormente 1 año de medicina ambulatoria, 2 años de residencia asistencial en medicina interna y 1 año de residente de post-grado en gastroenterología la cual fue una especialidad que  desafortunadamente no culmine.

¿Todo bien?

Me encantaba la ciencia, me gustaba debatir casos clínicos, las revistas en piso, aprender cada día más y más acerca de conductas clínicas, terapéuticas y diagnósticas. Aunque aprendí mucho en todos mis años de mis tutores y adjuntos. Aprendí mucho más de mis pacientes, con los cuales compartía historias, vivencias y anecdotas médicas de remedios milagrosos que  existían en la antigüedad. Además de muchas otras conversas sobre el sentido de la vida  y de como se desintegran esas preguntas cuando te encuentras de cara con un diagnóstico definitivo y te dan hasta una fecha de caducidad.  Que pasa entonces? Como médico me sentía impotente, porque se perfectamente lo que esconde la palabra “se hizo todo lo que se pudo”. Pero me atormentaba con frecuencia  preguntandome. Realmente se hizo todo lo que se pudo? Conocía la respuesta la cual  en efecto era Si. Se hizo todo lo que pudo.

Era la respuesta  la que me incomodaba me hacía sentir frustrado y algo decepcionado en algunos casos. Me sentía incompleto e impotente. Porque por más que quisiera tenía que apegarme a los protocolos y a sus limitaciones. Pues no era de extrañar que con el tiempo terminará sumergido  en una depresión, por la cual me vi obligado a alejarme y reeplantearme mis metas y objetivos.

Continuaba ejerciendo pero, ya no lo hacía con la misma intensidad ni entusiasmo, estaba  devastado y sin propósito. Vine a Portugal con mi esposa, donde resido actualmente y aunque no he podido ejercer con regularidad. Me mantuve haciendo todo tipo de cursos de actualización que apareciera. Y continúe con la práctica de mi deporte de infancia (Escalada en roca ). Trabajos esporádicos de todo tipo mesonero,ayudante de cocina, bartender, sushiman etc, lo típico para los inmigrantes, se trabaja de lo que se puede, y así comencé a trabajar en una tienda de suplementos farmacéuticos de origen ecológico.

Fue entonces cuando comencé a prestarle atención a la medicina Integrativa que cubría esos espacios que la Medicina tradicional no cubre, quedé  absolutamente fascinado y enamorado desde mi primer contacto. Tenía mis dudas y miedos, pero, los testimonios de pacientes que llegaban a comprar me alentaban a continuar debido a que eran historias casi milagrosas. Yo sabía cuáles eran las limitaciones de sus tratamientos médicos y también sabía cómo cubrían esas limitaciones con suplementos y dietas. Me hacían llegar material de todo tipo estudios, consensos, testimonios de pacientes simplemente asombrosos . Comencé a integrar las medicinas, los resultados me reanimaron y volvieron a despertar en mí aquel sueño que pensé ya estaba perdido. Hoy en día sigo aprendiendo y formándome como MÉDICO INTEGRATIVO, para estar presente y ayudar también desde la salud y no solo desde la enfermedad.

Gracias por leerme… Me gustaría conocer tu opinión o pregunta. Ayúdame a Crear estados saludables comenta o reenvía este testimonio. Recuerde que eres Salud y Bienestar. Fuerza.